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A una semana del voraz incendio que destruyó por completo el local comercial y el taller mecánico de la familia Streglio, en la esquina de Murature y Urquiza, la comunidad volvió a mostrar que, en los momentos difíciles, la respuesta suele ser inmediata y colectiva.
Durante la jornada de hoy, vecinos y comerciantes del sector llevaron adelante una choripaneada solidaria destinada a reunir fondos para la familia afectada. La propuesta surgió casi de manera espontánea: una charla entre vecinos, la intención de dar una mano y, en pocas horas, la convocatoria se concretó.
Cerca del mediodía, se acercaron decenas de personas para colaborar comprando un choripán. Cada aporte sumó para ayudar a los Streglio a empezar a reconstruir lo que el fuego consumió el viernes 28 de septiembre.
“La gente de Punta Alta se portó de 10. No dejaron que decaigamos. Gracias a los vecinos, negocios, policías y a toda la gente. Sé que es cansador decir tantas veces gracias, pero es lo que sentimos”, expresó Federico, vocero de los hermanos y padres de la familia Streglio, visiblemente emocionados por el acompañamiento.
La actividad fue acompañada y difundida en vivo a través de nuestras redes, donde se vio el movimiento constante, el trabajo de los voluntarios y la respuesta solidaria de la comunidad.
Más allá de la recaudación, el gesto volvió a poner de manifiesto la capacidad de organización y empatía de los rosaleños, que una vez más se unieron ante una situación adversa para tender la mano a quienes más lo necesitan.