Política | Policiales | Deportes | Interés | Gremiales | Sociales | Culturales | Educación | Whatsapp | Nacionales | El Mundo | Regionales | Religión | Economía | Salud | Edictos | Clima | Feriados 2025 | Diarios Nacionales | Videos
La Asociación Médica de Coronel Rosales fijó una posición institucional frente a la creciente problemática ambiental que atraviesa la ciudad y aseguró que los incendios en el basural a cielo abierto, los desbordes cloacales y la falta de agua potable constituyen factores que afectan directamente la salud de la población.
Así lo expresó su presidente, Oscar Puliafito, quien remarcó que la postura de la entidad no responde a criterios políticos, sino sanitarios y científicos.
“Nuestra posición es preservar la salud poblacional. No es una toma de posición política, es una toma de posición sanitaria y de conocimiento”, señaló.
Aire, agua y cloacas: factores que enferman
Desde la Asociación Médica se advirtió que la combinación de contaminación del aire, deficiencias en el sistema cloacal y problemas en el acceso al agua potable conforman un escenario de alto riesgo sanitario.
Puliafito explicó que los desbordes cloacales no solo afectan el suelo, sino que, al secarse, se transforman en partículas que vuelven al aire y son inhaladas por la población.
“Estamos inhalando humo y partículas contaminantes. Cuando el material cloacal se seca, se transforma en polvo y pasa a ser parte de lo que respiramos”, afirmó.
A esta situación se suma la quema recurrente en el basural a cielo abierto de la ciudad, la cercanía con un polo industrial ubicado a menos de 30 kilómetros y la influencia del relleno sanitario regional de Bahía Blanca.
Agua potable: un problema de cantidad… y de acceso
El presidente de la Asociación Médica explicó que, según los parámetros sanitarios, una persona necesita entre 200 y 300 litros diarios de agua para la higiene personal, la limpieza del hogar, la preparación de alimentos y la descarga de líquidos cloacales.
Sin embargo, en Punta Alta esa realidad está lejos de cumplirse. En muchos hogares no se alcanza ni siquiera la mitad de ese volumen para todo el grupo familiar y, en otros casos, directamente no hay una gota de agua en las canillas.
Al ser consultado sobre la calidad del agua que es colocada por ABSA en tanques por distintos barrios para que los vecinos puedan abastecerse, Puliafito fue contundente.
Indicó que el agua que algunos vecinos recolectan en esos tanques comunitarios no es potable, ya que no cumple con los procesos de esterilización necesarios para el consumo humano.
“Como institución y como profesional no puedo considerar potable esa agua”, advirtió.
Sobre la existencia de datos estadísticos vinculados a enfermedades respiratorias y gastrointestinales producto de lo que respiramos, pisamos o tacamos, Puliafito recordó que esta problemática no es nueva.
Ya en 1989 se había realizado en la ciudad un informe sanitario que arrojó resultados preocupantes: el 80% de las patologías registradas correspondían a enfermedades respiratorias altas.
“Hoy vemos aún más alergias, broncoespasmos, asma y patologías respiratorias”, sostuvo.
Alertas actuales y necesidad de estudios científicos
El titular de la Asociación Médica señaló además que existen indicadores sanitarios llamativos que aún no han sido estudiados en profundidad, como un índice de hipotiroidismo superior a la media mundial, que podría estar vinculado a la presencia de metales pesados en el ambiente.
“Esto requiere investigaciones científicas serias”, afirmó.
Desde la Asociación Médica insistieron en que la problemática ambiental debe abordarse como una cuestión de salud pública, con políticas sostenidas, estudios científicos y soluciones definitivas.
Porque cuando el aire se contamina, el agua no alcanza y las cloacas desbordan, el impacto no es abstracto: se traduce en personas que se enferman.