EDUCACIÓN | NOTICIA FECHA: 05/11/2019
Corresponde a la Escuela Secundaria Nº15 del Barrio Centenario

Héctor Pedro "Coqui" Soulé Tonelli tendrá una escuela con su nombre

Héctor Pedro Coqui Soulé Tonelli tendrá una escuela con su nombre

El viernes 29 de noviembre se llevará a cabo la ceremonia de imposición del nombre de la Escuela Secundaria Nº15, ubicada en el Barrio Centenario. La designación será sin dudas un homenaje perpetuo a una de las figuras más destacadas de las letras y la literatura puntaltense: Héctor Pedro "Coqui" Soulé Tonelli.

De esta manera muchos rosaleños se volverán a encontrar (y redescubrir) a un prolífero escritor cuya fama y renombre ha sido destacado a nivel nacional, y que conforma una estrella con propio brillo que sigue iluminando desde sus obras la naturaleza humana.

El establecimiento, dirigido por la profesora Andrea Herrera, es una de las nóveles instituciones escolares de nivel medio, con orientación literatura, constituyéndose por sus actrividades y participaciones dirigidas hacia la comunidad, en una de las más destacadas en la oferta educativa local.

El viernes 15 realizarán su Certamen Literario, actividad previa a la ceremonia de imposición de nombre, que estará caracterizada por la producción artística de los alumnos.

Un poeta y escritor para descubrir y redescubrir

"Hoy 21 de febrero cumple sesenta y ocho años uno de los poetas más grandes del país, Héctor Pedro Soulé Tonelli. La consideración de grande no es una exageración si se accede a su prolífica obra.

"Ocurre con "Coqui" -éste es el cariñoso mote que se supo ganar desde el instante mismo de su nacimiento y con el que lo llaman quienes lo conocen-, que ha sobrellevado el tremendo estigma común a muchos otros escritores, muchos más de lo que los lectores de este artículo se imaginan: ha nacido y vivido en el interior del país.
No es un autor que ha publicado en las editoriales capitalinas y su rostro difícilmente sea visto en la televisión, algo que, por otra parte a Coqui no le interesa en demasía. Es más, Coqui no ha visitado nunca a Buenos Aires".

Jamás salió de su Punta Alta natal. En realidad, pocas veces salió de su casa. Apenas los sábados por la tarde para ir a misa, para alguna fiesta familiar o para encontrarse con amigos. Desde la muerte de sus padres, no ha cruzado la puerta de entrada".

"Sin embargo, lo ha sobrellevado con dignidad y hasta con orgullo, siguiendo el ejemplo de su entrañable amigo, el padre Leonardo Castellani, también condenado al ostracismo. ¡Qué injustos hemos sido a veces los argentinos!
Se reconoce en la obra literaria de Coqui un eje temático alimentado por cuatro vertientes claramente identificables: la política, y su sincera adhesión a los postulados de Juan Domingo Perón y al ideal justicialista; la Patria, y especialmente la cuestión del caudillaje sobre la cual Coqui es uno de los eruditos; la familia y, por sobre todo, su compromiso con la Fe y la Iglesia Católica Apostólica Romana".

"La doctora y licenciada en letras de la Universidad Nacional del Sur, otra gran poeta que integra las huestes de los escritores desconocidos, y el historiador Fermín Chávez, coincidentemente han dado en llamarlo "el poeta de la Patria", y así se lo reconoce por su obra en varios países latinoamericanos y europeos".

"No obstante, Coqui descree de estos elogios y se solaza con la lectura de algún libro de su inapreciable biblioteca o con el ritmo de algún tango o pieza clásica, también de su colección, al tiempo que saborea una medida de buen vino tinto, ya que el placer de la pipa le fue negado después de su infarto.
Hay que darle vuelta las páginas o estar atento a la culminación del disco. Al vino, como a la comida, hay que empujárselo. Y, de tanto en tanto, cambiarlo de posición. Pero ésa es otra cuestión".

"Su primer libro, TANGO ABIERTO -que el propio Coqui nunca quiso-, publicado en 1958, inició un rosario de poemarios de trascendencia inigualado en la historia puntaltense. Ese mismo año presentó CONMOCIONES DEL ÉXTASIS, que apenas pudo calmar su pasión por la política, por cuyo compromiso también tuvo que pagar las culpas propias y ajenas".

"Casi veinte años después, en 1977, produjo DE PASO Y EL LIBRO DEL CRUCIFIJO, y en 1983, CANTOS HACIA LA ÉPICA, que lo reencontraron con su público. Posteriormente, presentó dos obras en co-autoría con sus pares y amigos: CONVERGENCIA con Sergio Soler (1988), y PASO DE DOS, con la poeta y artista plástica VIO RIVERA, (1992)".

"Con mucho esfuerzo, como casi siempre ocurre con los escritores argentinos, regaló a los suyos el poemario titulado VERSOS PARA MIS SOBRINOS NIETOS, en 1988".

"Además, muchas de sus obras ocuparon el espacio de los suplementos literarios de los diarios La Nueva Provincia y La Nación, entre otros, y en revistas de alcance provincial y nacional.
Esta sucinta relación no contempla la innumerable cantidad de composiciones folklóricas, tangos -grabados e interpretados por profesionales- y canciones religiosas, que actualmente se cantan en las misas, ni sus guiones para programas radiales, ni sus composiciones para actos oficiales, ni sus estudios y ensayos políticos, históricos y filosóficos".

"Algún funcionario local, provincial o nacional -para el caso es lo mismo- cada tanto se acuerda de Coqui, especialmente cuando se acercan las elecciones. Alguna vez fue reconocido por la Sociedad Argentina de Escritores, pero de una filial y no de la casa central, y alguna vez se lo premió a nivel local, regional, nacional e internacional, pero como se dijo anteriormente y en cumplimiento de la siempre vigente bíblica sentencia de que nadie es profeta en su tierra, muy pocos saben de su existencia".

"A sus jóvenes sesenta y ocho años, Coqui espera resignado "a la maldita muerte que no lo viene a buscar" y cada tanto charla con su amigo Jesús en diálogos que duran hasta cuatro días ininterrumpidos.
Quizás antes de partir hacia ese Cielo que se tiene bien ganado alguien se avenga a editar y difundir sus obras completas. Mientras tanto, Coqui -ese cuquito que los puntaltenses veían sacudirse frenéticamente en la misa de los sábados (porque se me olvidó mencionar que sufre de una profunda discapacidad desde su nacimiento)- subsiste como "el hombre que está solo y espera" de su admirado Scalabrini Ortiz, sentado en ese carrito con ruedas, su único contacto con el mundo".


Lic. SERGIO SOLER, especial para El Rosalenio.