SALUD | NOTICIA FECHA: 01/08/2019
Semana Internacional de la Lactancia Materna

La importancia de la lactancia como constructora de la inmunidad



La importancia de la lactancia como constructora de la inmunidad

El ministerio de Salud de la provincia propone acciones de promoción del 1° al 7 en el marco de la Semana Internacional de la Lactancia Materna y es el momento del año para visibilizar la importancia de este proceso de alimentario único, en el que se experimenta además un vínculo entre madre e hijo difícil de describir con palabras.

Pero ¿por qué los pediatras y las organizaciones internacionales hacen tanto hincapié en la lactancia como factor de buena salud? ¿Se amamanta en forma regulada o a demanda? ¿Hasta qué edad se debe dar la teta? ¿Qué dificultades puede presentar para la madre y para el niño? Todas estas preguntas -y más -genera este proceso que no sólo resulta crucial y de importancia vital en lo inmediato, para el desarrollo de los niños, sino a largo plazo, para el devenir de la evolución humana.

"La leche de la madre es la única leche específica de especie, ya que la proteína que contiene es humana y no genera rechazo ni alergia en el niño, y además es la única viva porque tiene 4 mil glóbulos blancos vivos por cada centímetro", expresa Gustavo Sager, presidente de la subcomisión de lactancia de la Sociedad Argentina de Pediatría, docente y médico consultor.

"Lo que hace la mamá con esos glóbulos blancos que tiene la leche es como una transfusión del sistema inmunológico de ella a la panza del bebé, para que lo protejan, así mientras que el chico genera su propia inmunidad la mamá le presta la suya", ilustra el pediatra.

"La leche materna es la única leche humana y cambiante, va cambiando con el paso de los días de la lactancia, primero es el calostro, después es la leche de transición, luego es leche madura, y también es cambiante por la consistencia, ya que la primera leche que sale es leche aguada con mucha azúcar, que es la lactosa, y con mucha inmunidad, después vienen las proteínas y el calcio, y al final de la primera teta el chico saca una leche con cinco veces más grasa que la leche del principio, que es la que le da la saciedad, la que lo hace crecer mejor y engordar más", agrega el especialista.

En qué momento del día y cómo amamantar, son cuestiones que desvelan a las madres. "Lo más importante es tratar de amamantar a los bebés dentro de la primera hora de nacidos, darle a libre requerimiento, de día y de noche, todas las veces que el bebé está un poquito incordioso, molesto, cuando se chupa un poquito la mano, hay que ponerlo a la teta y ponerlo bien, que no es lo mismo que ponerlo mal, ya que amamantar no tiene que doler", subraya Sager, y apunta: "Si duele es que el chico está mal prendido y hay que enseñarle a la mamá cómo prenderlo para que el bebé saque todo lo que tiene que sacar".

Súper defensas
Desde el punto de vista de la prevención de enfermedades, la lactancia en un factor determinante para la construcción de un sistema inmunológico fuerte en la infancia y a lo largo de la vida. "Los chicos amamantados tienen 18 veces menos diarreas, ocho veces menos otitis medias agudas, tienen tres veces menos neumonías e infecciones de pulmón, 1,3 menos meningitis que los chicos que no han sido amamantados y, por ejemplo, en este momento del año un chico que toma la teta puede pescarse una bronquiolitis, pero va a ser muchísimo más leve y probablemente no tenga que ser internado ni fallezca por eso", grafica el especialista.

En tanto, según recomiendan la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Unicef y el propio Sager desde la Sociedad Argentina de Pediatría, los niños deben ser alimentados por leche materna en forma exclusiva, sin jugo, sin agua, hasta los seis meses. "A los 6 meses se le agrega alimentación semisólida, que se llama alimentación complementaria oportuna, y después se lo sigue amamantando hasta los 2 años o más, hay muchas mamás que deciden amamantar más tiempo, tres, cuatro años", explica el pediatra.

"Antropológicamente, en la historia del ser humano, se amamantaba hasta los 4 ó 6 años, que es cuando madura el sistema inmunológico en el niño, somos hijos de los sobrevivientes del mundo", reflexiona Sager, y concluye: "Si un chico es amamantado, tiene menos chance de tener un ACV a los 50 años que otro que no haya sido amamantado. La lactancia no sólo da protección en el corto plazo para las enfermedades, es para toda la vida


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