RELIGIÓN | NOTICIA FECHA: 14/09/2017
Salteños y devotos realizaran procesión en María Auxiliadora

Mañana se celebrará la festividad del Señor y la Señora del Milagro

Mañana se celebrará la festividad del Señor y la Señora del Milagro

Mañana, viernes15 de setiembre, desde las 18 horas, en la Parroquía María Auxiliadora, la comunidad de residentes salteños y devotos, habrán de conmemorar y festejar una vez más la fecha venerable del Señor y la Señora de Salta, patronos protectores de la provincia y región y una de la tradiciones más antiguas de la presencia del cristianismo en América Latina.

Como es costumbre habrá una pequeña peregrinación de las imágenes y posteriormente se celebrará la santa misa en el templo parroquial.

Una tradición fortalecida en la fe de un pueblo

Dice la tradición que el dominico fray Francisco Victoria envió desde España un santo Cristo, como obsequio a la iglesia de Salta. La imagen llegó flotando en un cajón al puerto de El Callao, Perú, junto a otro que contenía la imagen de la Virgen del Rosario.

En el puerto de El Callao acontece el primer prodigio: la gente de la ciudad divisa los cajones flotando sobre las aguas y encuentra las dos imágenes. Nunca se supo del navío, ni de la tripulación que los traían.

Cuando la comitiva llegó a Salta, se ubicó la imagen del Cristo en el Altar de las Ánimas. Pasaron 100 años y el Cristo quedó completamente en el olvido. En septiembre de 1692 comenzaron los terremotos, la ciudad de Esteco quedó destruida; pero fueron evidentes los signos de protección para la ciudad de Salta.

La gente desolada se dirigió hacia la plaza y quienes entraron en el tabernáculo pudieron observar la imagen de la Virgen caída de su hornacina, en actitud suplicante. En ese momento, el padre José Carrión sintió una voz que le decía que mientras no sacasen en procesión al Santo Cristo abandonado, no cesarían los terremotos.

Con dificultad bajaron la imagen y las campanas llamaron a la primera procesión en donde una multitud clamó misericordia, y acabaron los temblores. Entre aquellos primeros hombres y mujeres, y el Cristo y la Virgen se selló el Pacto de Fidelidad; un pacto que año tras año renovamos. Los pobladores del interior de la provincia llegan a pie en procesión desde sus lejanos lugares de origen, trayendo sus imágenes para participar.

El Cristo y la Virgen, luego de la renovación del Pacto de Fidelidad, regresan a la Catedral, y antes de entrar una lluvia de pétalos de claveles rojos, blancos y rosados cae desde el campanario al compás del repique de campanas y los pañuelos blancos de los fieles las despiden.


© 2006 - 2017 DESARROLLADO POR DATTAWEB24.COM.AR - PUNTA ALTA
SE PERMITE LA UTILIZACIÓN TOTAL O PARCIAL DE LOS ARTÍCULOS SÓLO CITANDO LA FUENTE
BERNARDO DE IRIGOYEN 774 - 8109 - PUNTA ALTA
elrosalenio@elrosalenio.com.ar